Placas solares monocristalinas

Las placas solares son dispositivos ecológicos que se instalan en los techos de los edificios o casas para absorber y almacenar la energía solar, la cual es reutilizada en forma de electricidad dentro de la misma vivienda o instalación. Las placas solares monocristalinas forman parte de las primeras placas solares que se han inventado y poseen un alto alcance y eficiencia. Las mismas representan muchos beneficios para el ahorro de la energía y la preservación tanto del planeta como de nuestro hogar.

Fabricación

La fabricación de las placas solares monocristalinas se realiza en diferentes fases, pero su componente principal es el silicio, un mineral que, luego de ser extraído, sigue algunos procesos de refinamiento, se convierte en lingotes de silicio, luego en láminas delgadas y por último en células solares, gracias a algunos procesos químicos.

Cuando se obtienen las células solares, se ensamblan y se conectan unas a otras utilizando la maquinaria adecuada, no sólo para adherirlas entre sí y a la placa, sino para instalarlas en los techos de las viviendas o lugares donde planea utilizarse la energía solar. Las placas solares monocristalinas terminadas son de color negro, esto las diferencia de las policristalinas, que son color azul marino.

Funcionamiento y eficiencia de las placas monocristalinas

Las placas solares monocristalinas poseen un alto alcance cuando se trata de absorber la luz solar, por lo que se recomienda su uso en climas más fríos y con pocas horas de sol, de este modo, trabajan con mayor eficiencia para almacenar los pocos rayos solares que penetran su superficie durante los días nublados y más fríos.

A pesar de su uso en este tipo de lugares, de igual forma poseen la capacidad de absorber grandes cantidades de sol y transformarlo en energía eléctrica, que posteriormente puede utilizarse para accionar la calefacción y mantener el calor durante las tormentas de nieve o lluvia.

Aunque aporta grandes beneficios en este tipo de climas fríos, es importante saber que las placas solares monocristalinas son más costosas de fabricar que las placas solares policristalinas, ya que suele ser más difícil generar las células solares más grandes y con más alcance, que las pequeñas y múltiples células de las placas policristalinas.

Beneficios a largo plazo

Los grandes beneficios de las placas solares monocristalinas son ilimitados, ya que con su uso no sólo estarías contribuyendo a la conservación del planeta y evitarías malgastar las plantas eléctricas, sino que también podrías ajustarte a un estilo de vida más ecológico y lograrías ahorrar mucho dinero pagando por la energía eléctrica convencional. Las placas solares monocristalinas representan una inversión para el futuro y para el bienestar de tu familia y del planeta.