¿Qué gastos se pueden deducir del impuesto de sociedades?

Es importante conocer cuáles son los gastos deducibles impuesto sociedades para poder aprovechar toda oportunidad y no dejar escapar una posible deducción. Pero también para no aplicar deducciones que no son legales y que pueden acarrear serias sanciones.

Estos son los gastos que siempre se pueden deducirdel impuesto de sociedades:

  • Los incentivos a la inversión
  • Los ocasionados por actividades de Investigación e Innovación
  • Los destinados a la conservación y mejora del medio ambiente
  • Los gastos de formación profesional
  • Los gastos destinados a creación de empleo
  • La inversión en edición de libros, producciones cinematográficas y Bienes de Interés Cultural

Los gastos no deducibles

Del mismo modo que queremos saber qué gastos podemos deducir, es importante conocer cuáles no son deducibles para no caer en errores. Estos son los que no tienen ese derecho pero a menudo crean confusión:

  • Dividendos y otras retribuciones que se puedan ofrecer a los socios por su capital social
  • Las pérdidas ocasionadas por el juego
  • Las multas y las sanciones administrativas
  • El impuesto a las sociedades

Existen también otro tipo de gastos que, no siendo deducibles en principio, tienen excepciones legales. Por ejemplo, no se pueden deducir los gastos facturados desde paraísos fiscales o por residentes en estos paraísos, pero sí podrían si se demuestra que se ha prestado ese servicio realmente.

Otro tanto ocurre con los donativos y liberalidades, que si bien no son deducibles, tienen excepciones como vamos a ver a continuación.

Un ejemplo: las cestas de Navidad

Ahora que llegan las Navidades, una duda que surge en muchas empresas es si las cestas que regalan a sus empleados pueden deducirse del impuesto de sociedades. La respuesta es que sí, pero solo si está demostrado que estas cestas son una costumbre de la empresa. Por este motivo, si es el primer año que se hace este tipo de regalos, no se podría deducir.

Cuando estos regalos se realizan a proveedores, también se consideran gastos deducibles porque son una inversión que está realizando la empresa que equivale a una promoción. De hecho, este tipo de regalos están especificados como una excepción en el aparatado de gastos no deducibles cuando se habla de donativos y liberalidades ya que no se trata de un regalo o donativo sin más, sino que supone una costumbre o uso de la empresa hacia sus empleados y/o  tiene además una clara intención promocional hacia sus proveedores.